Incremento en el tráfico de productos médicos falsificados debido al COVID-19, afirma investigación de la UNODC

por ONU México | 8 julio 2020 a las 12:05

El aumento repentino en la demanda de insumos médicos para hacer frente a la pandemia de COVID-19 ha ocasionado una expansión del tráfico de productos falsificados y de baja calidad, de acuerdo con la investigación publicada hoy por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés).

El virus ha evidenciado las deficiencias de los marcos normativos y jurídicos destinados a prevenir la fabricación y el tráfico de estos productos, tal como señala el informe “El tráfico de productos médicos relacionado con el COVID-19 como una amenaza a la salud pública”.

“La salud y la vida están en peligro, ya que las redes criminales explotan la crisis por el COVID-19 para sacar provecho de la inquietud pública y la demanda creciente por equipos de protección personal (EPP) y medicinas”, declaró la Directora Ejecutiva de la UNODC, la Señora Ghada Waly. “Los grupos del crimen organizado transnacional se aprovechan de las lagunas en los reglamentos nacionales para vender productos médicos de baja calidad y falsificados. Necesitamos ayudar a los países a aumentar la cooperación para cerrar las brechas, crear capacidades para hacer cumplir la ley y la justicia penal e incrementar la conciencia pública para mantener a las personas seguras”.

Los grupos de la delincuencia organizada han explotado las incertidumbres que rodean al virus, llenando el vacío en la demanda de productos médicos escasos con productos falsificados y de baja calidad. La falsificación de productos médicos entraña importantes riesgos para la salud pública, pues esos insumos pueden ser inadecuados para tratar una enfermedad y facilitar el desarrollo de la resistencia farmacológica.

Los grupos delictivos también se han adaptado rápidamente a las oportunidades que surgen a raíz de la pandemia de COVID-19 para aprovechar las vulnerabilidades y deficiencias de los sistemas de salud y de justicia penal. La evidencia muestra que acontecimientos ilícitos como el fraude, las estafas y las incautaciones que involucran la fabricación y el tráfico de productos médicos de baja calidad y falsificados han seguido a la propagación del virus.

En un caso, las autoridades sanitarias alemanas contrataron a dos compañías en Suiza y Alemania para adquirir una carga de cubrebocas con valor de €15 millones mediante un sitio web clonado de una empresa aparentemente legítima en España. La irrupción de la pandemia también ha provocado fraudes con datos comprometidos, como el phishing, estafas y ataques que comprometen el correo electrónico de empresas o la manipulación de sitios web corporativos, convenciendo a los compradores que la fuente es genuina.

La investigación de la UNODC también predice que el comportamiento de los grupos de crimen organizado cambiará gradualmente durante el curso de la pandemia, en particular cuando se desarrolle una vacuna y cuando estos grupos probablemente pasen del tráfico de EPP al tráfico de la vacuna. Es probable que continúen los ciberataques a la infraestructura esencial involucrada en la lucha contra la pandemia en forma de estafas en línea dirigidas a las autoridades encargadas de la contratación de servicios de salud.

Fortalecer los marcos jurídicos y las sanciones, además de contar con un enfoque mundial más armonizado de la criminalización y tráfico de productos médicos falsificados es fundamental, ya que únicamente con un enfoque común se podrán ofrecer respuestas eficaces a los delitos que afectan a las personas y a la salud pública. Al mismo tiempo, la prevención, detección y respuesta a los crímenes relacionados con los productos médicos requerirá que las personas que trabajan en ese sector adquieran habilidades nuevas o adicionales.

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El informe de investigación de la UNODC “El tráfico de productos médicos relacionado con el COVID-19 como una amenaza a la salud pública” abarca el tráfico de productos médicos de baja calidad y falsificados, incluyendo el equipo de protección personal destinado a fines médicos como una amenaza a la salud pública. También proporciona ejemplos de varios casos notables de fraude e incautación de productos médicos relacionados con el COVID-19.