Los servicios de salud mental son parte esencial de las respuestas gubernamentales al COVID-19

por ONU México | 14 mayo 2020 a las 07:00

El virus del COVID-19 no solo ataca nuestra salud física; también aumenta el sufrimiento psicológico, señalo hoy el Secretario General de la ONU, António Guterres, quien instó a los gobiernos y la sociedad a abordar juntos la dimensión de salud mental de la pandemia.

Mensaje de vídeo en ocasión del lanzamiento del informe de políticas: el COVID-19 y la necesidad de actuar en relación con la salud mental

La salud mental es un elemento central de nuestra condición humana. 

        Nos permite vivir una vida pletórica y provechosa y participar en la vida de nuestras comunidades. 

        Pero el virus del COVID-19 no solo ataca nuestra salud física; también aumenta el sufrimiento psicológico.

        La aflicción por la pérdida de seres queridos …

        La conmoción causada por la pérdida del empleo … 

        El aislamiento y las restricciones a la circulación …

        Las dificultades de la dinámica familiar …

        La incertidumbre y el miedo al futuro …

        Los problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad, son algunas de las mayores causas de sufrimiento en nuestro mundo. 

        A lo largo de mi vida, y en mi propia familia, he estado cerca de los médicos y psiquiatras que tratan esas afecciones. Cuando era primer ministro de mi país, Portugal, y luego como Alto Comisionado para los Refugiados, llegué a ser plenamente consciente del sufrimiento que causan. Este sufrimiento suele verse exacerbado por el estigma y la discriminación, lo que es absolutamente inaceptable. 

        Tras decenios de abandono y falta de inversión en los servicios de salud mental, la pandemia del COVID-19 está afectando ahora a las familias y comunidades con un estrés mental adicional. 

        Quienes corren un mayor riesgo son los trabajadores sanitarios de primera línea, las personas mayores, los adolescentes y los jóvenes, los que padecen trastornos de salud mental preexistentes y los que están atrapados en conflictos y crisis. 

        Debemos ayudar y acompañar a esas personas. 

        Incluso cuando la pandemia quede bajo control, el dolor, la ansiedad y la depresión seguirán afectando a las personas y las comunidades. 

        Este es el contexto en que se enmarca el informe de políticas sobre el COVID-19 y la salud mental que presentamos hoy. 

        Los servicios de salud mental son una parte esencial de todas las respuestas gubernamentales al COVID-19, y deben ampliarse y financiarse en su totalidad. 

Consulta el informe en inglés: