La corrupción en tiempos de la COVID-19 podría llegar a socavar gravemente la buena gobernanza en todo el mundo, dice Guterres

por ONU México | 15 octubre 2020 a las 07:50

En un mensaje en video publicado este jueves, António Guterres denunció que la respuesta al coronavirus crea nuevas oportunidades para que los corruptos pueden aprovecharse de las escasas medidas de supervisión y la falta de transparencia para robar dinero a las personas cuando más lo necesitan. 

Declaración sobre la corrupción en el contexto de la COVID-19:

        La corrupción es criminal e inmoral, y representa la máxima traición a la confianza pública. 

        Es aún más perjudicial en tiempos de crisis, como está ocurriendo ahora en el mundo con la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19).

        La respuesta al virus está creando nuevas oportunidades para explotar la supervisión débil y la transparencia inadecuada, desviando recursos que debían estar destinados a personas que se encuentran en su momento de mayor necesidad. 

        Los Gobiernos pueden actuar apresuradamente, sin hacer las debidas comprobaciones sobre los proveedores o sin determinar precios justos. 

        Los comerciantes sin escrúpulos venden productos deficientes, como respiradores defectuosos, pruebas mal fabricadas o medicamentos falsificados. 

        Y la connivencia entre quienes controlan las cadenas de suministro ha dado lugar a que algunos bienes muy necesarios tengan unos costos escandalosos, lo cual causa desviaciones en el mercado y deja a muchas personas sin posibilidad de acceder a tratamientos vitales. 

        Tenemos que trabajar juntos para poner fin a esos robos y a esa explotación adoptando medidas drásticas para poner fin a los flujos financieros ilícitos y los paraísos fiscales, abordando los intereses particulares que se benefician del secretismo y la corrupción y ejerciendo la máxima vigilancia sobre la forma en que se gastan los recursos a nivel nacional. 

        Juntos, tenemos que crear sin demora unos sistemas más sólidos para la rendición de cuentas, la transparencia y la integridad. 

        Tenemos que hacer que los líderes rindan cuentas. 

        Los empresarios tienen que actuar con responsabilidad.

        Es esencial contar con un espacio cívico dinámico, con acceso abierto a la información. 

        Asimismo, debemos proteger los derechos de quienes denuncian las fechorías y reconocer su valor. 

        Los avances tecnológicos pueden ayudar a aumentar la transparencia y a controlar mejor las adquisiciones de suministros médicos. 

        Los órganos de lucha contra la corrupción necesitan más apoyo y empoderamiento.

        Las propias Naciones Unidas siguen dando prioridad a la transparencia y la rendición de cuentas, tanto dentro como fuera del contexto de la respuesta a la COVID-19. 

        Para muchas personas de todas las regiones, la corrupción es desde hace tiempo una fuente de desconfianza e indignación contra sus líderes y gobiernos.

        Pero la corrupción en tiempos de la COVID-19 podría llegar a socavar gravemente la buena gobernanza en todo el mundo, y a desviarnos aún más de nuestro camino hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

        Insto a todos los gobiernos y a todos los líderes a que actúen con transparencia y responsabilidad, y a que utilicen los instrumentos que ofrece la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

        Esta es una plaga antigua que está adoptando nuevas formas. Redoblemos nuestra determinación de combatirla.