Pasaporte COVID-19, ¿un privilegio para quienes tienen acceso a la vacuna?

por | 27 julio 2021

Es crucial que estos documentos no se utilicen como un privilegio para aquellos que tienen acceso a vacunas, pruebas y tecnologías digitales, generando nuevas divisiones sociales, alertan los expertos que integran la Comisión Mundial de Ética.

Paris, 27 de julio de 2021 (UNESCO) — La Comisión Mundial de Ética del Conocimiento Científico y la Tecnología (COMEST) de la UNESCO y el Comité Internacional de Bioética (CIB) han realizado un llamado de alerta a los responsables políticos para que aborden las cuestiones éticas que surgen como consecuencia de los certificados de COVID-19 y los pasaportes de vacunas que maneja algunos colectivos de la sociedad mundial.

Es crucial que dichos documentos no se diseñen, implementen y utilicen como un privilegio para aquellos que tienen acceso a vacunas, pruebas y tecnologías digitales. No deben infringir, tampoco, la libertad de elección, sino presentarse como una forma de crear un entorno epidemiológicamente más seguro para todos y todas, aseguran los expertos en su declaración.

Aunque la introducción de los pasaportes de vacunación y los certificados COVID-19 es un paso importante para restablecer las libertades civiles, este esquema de garantías no debería introducir nuevas formas de exclusión, discriminación, ni tampoco impulsar las divisiones sociales. Se ha comprobado que la pandemia ha golpeado con más fuerza a quienes se encuentran en situación de pobreza, vulnerabilidad, grupos desfavorecidos y marginados, por lo que su solución no debería relegarlos.

La introducción de los certificados COVID-19 no debe conducir a limitaciones injustas para viajar para aquellos que no tuvieron acceso a las vacunas o que recibieron una vacuna que no es aceptada en los países a los que desean viajar.

“Deben tomarse medidas para evitar que los certificados basados en la vacunación reduzcan la libertad de movimiento de las personas dentro y fuera de los países de ingresos bajos y medios debido a la desigual disponibilidad de las vacunas, lo que podría tener graves consecuencias para el desarrollo de estos países, ya que, de lo contrario, sólo se tiene en cuenta la movilidad de los privilegiados, y no a nivel internacional”, dijo Gabriela Ramos, Subdirectora General de la UNESCO para las Ciencias Sociales y Humanas.

Como alternativa, se podrían utilizar otros medios más accesibles, como las pruebas COVID o la inmunidad, con el fin de evitar abrir otra capa de discriminación contra quienes no tienen acceso a las vacunas.

Los pasaportes de vacunas plantean muchas cuestiones relacionadas con los derechos humanos y las libertades fundamentales.

“Es crucial que los certificados COVID-19 no dejen a nadie atrás y no creen un privilegio para quienes tienen acceso a vacunas, pruebas y tecnologías digitales. Además, deben tratar de manera responsable las incertidumbres científicas con respecto a la protección que brindan las vacunas específicas y las infecciones pasadas, y la confiabilidad de los resultados negativos de las pruebas de COVID-19”, dijo el profesor Peter-Paul Verbeek, Presidente de la COMEST.

Otro punto que mencionan los expertos es que los certificados deben tener en cuenta la incertidumbre científica sobre el grado y la duración de la protección, mientras que, los pasaportes de las vacunas deben ser seguros y respetar la privacidad de las personas.

“No se deben rebajar los estándares de evidencia científica ni siquiera en tiempos de crisis como la pandemia de COVID-19. El registro de cualquier vacuna para prevenir la COVID-19 debe cumplir con los estándares regulatorios internacionalmente aceptados sin que influyan elementos de politización o discriminación contra la empresa o el país que las produjo y registró originalmente#, dijo el profesor Hervé Chneiweiss, Presidente del Comité Internacional de Bioética.

Por último, la declaración también apela a que la introducción de los certificados COVID-19 no debe ir en contra del desarrollo sostenible.

Es necesario elaborar las políticas pertinentes que comprenderán, como mínimo, lo siguiente: se necesita un esfuerzo global para reducir las emisiones cuando aumenten los viajes nacionales e internacionales; y los Estados miembros deben crear las condiciones para que los ecosistemas sean sostenibles y hacer de la sostenibilidad una prioridad central en la elaboración de políticas, a fin de reducir el riesgo de nuevos casos de zoonosis que puedan causar nuevas pandemias.

Consulte aquí el documento completo: Declaración sobre la ética de los certificados COVID-19 y pasaporte de vacunas