Permitir el contagio para lograr la inmunidad no es una opción en la lucha contra el coronavirus: OMS

por ONU México | 17 marzo 2020 a las 17:47

Representantes de la Organización Mundial de la Salud afirmaron que no está confirmado si contagiarse con el COVID 19 genera inmunidad o no, por lo que no es buena idea arriesgarse. También han despejado dudas sobre el uso del ibuprofeno en pacientes infectados y sobre qué tan contagiosos pueden ser los restos de los fallecidos.

Líderes de la Organización Mundial de la Salud en Europa advirtieron este martes que permitir que el coronavirus COVID-19 circule para que una gran parte de la población se contagie y logre la inmunidad como ha sido sugerido en países como el Reino Unido, no es recomendable en este momento.

Durante una conferencia de prensa, el director regional de la OMS reiteró que la única estrategia que deben implementar los países sigue siendo la misma. 

“Hay que identificar los casos, rastrear los contactos y contener y suprimir el COVID-19 para aplanar la curva y dar tiempo a los sistemas sanitarios a responder”, afirmó Hans Kluge.

No sabemos lo suficiente del COVID-19

La coordinadora regional de emergencias. Dorit Nitzan, explicó que es muy poco lo que se sabe del virus aún.

“Es un virus nuevo y tenemos que aprender sobre él. ¿Causa inmunidad? ¿O es como la gripe y cambia cada año y hay que seguirlo? No sabemos lo suficiente y un paquete integral de medidas muy básicas de salud pública es lo adecuado. Más adelante puede que tengamos más información”, dijo.

Preguntados por las diferentes tasas de mortalidad en diferentes países europeos, los expertos aseguraron que por el momento no hay una respuesta clara. Puede deberse a discrepancias en los cálculos; pero también podría haber una diferencia real por la demografía de los países, algunos con poblaciones más envejecidas y por el nivel de cuidado que están recibiendo. Algunos países europeos están viendo sus sistemas sanitarios desbordados y aumentan las muertes. Es algo, dicen, que habrá que investigar después. 

UnsplashPortada de un diario indicando que el coronavirus había llegado a Europa hace unas semanas.

Europa está bajo “un cambio radical”

El director regional dejó claro que las vidas de millones de personas en Europa están siendo sometidas a un “cambio radical” y que nos enfrentamos a una nueva realidad.

“La necesidad de los servicios públicos de salud es entendida, el trabajo del personal sanitario es apreciado como nunca antes.”

Hablando desde la sede vacía de la OMS, Kluge recordó que un tercio de los casos reportados a nivel mundial se encuentran en el continente europeo.

“La buena noticia es que la región está alerta y respondiendo: muchos Estados miembros han implementado medidas de preparación”, apuntó, agregando que la pandemia evoluciona de manera diferente dependiendo del sector demográfico del país y de otros factores.

Según el director, el COVID 19 se puede vencer con solidaridad entre las comunidades, y entre las naciones de la región. Hasta el momento, la OMS ha enviado alrededor de 40 misiones de expertos a Europa por pedido de los países.

“También nos encontramos monitoreando la posible escasez de medicamentos, y otros insumos, como antibióticos y medicinas contra el VIH y la tuberculosis. Además, se está entregando equipo de protección, apoyando a los laboratorios. Sabemos que ya hay escasez de algunos insumos y estamos combatiéndola”, dijo.

El experto recordó que se necesita también ayuda de la sociedad, cuya responsabilidad ahora mismo “es quedarse en casa para no contagiarse”.

“Cada país es distinto y hace sus propias evaluaciones de riesgo, pero a medida que avanzamos nos damos cuenta de que una sincronización regional está comenzando de manera natural.”

Avances en tests

Durante la conferencia de prensa, el doctor Richard Pebody informó de que se está trabajando en posibles exámenes que pueden ser hechos en casa por los mismos pacientes.

“Esto puede jugar una gran parte en el futuro. La OMS está comprometida a garantizar los tests”, añadió y dijo que es importante que los países por el momento den prioridad a diagnosticar a los pacientes más afectados o aquellos que se encuentren en el hospital.

El experto aplaudió la decisión de España de ampliar su capacidad de diagnóstico y explicó que esto hace parte de una estrategia mixta que se complementa con el aislamiento voluntario y el distanciamiento social.

“Ya sabemos cómocómo aplanar la curva, testear hace parte de eso, pero también fortalecer nuestros sistemas de salud. Las pruebas tienen que ser gratuitas como parte del derecho de todos a una salud universal”, subrayó el director regional Hans Kluge.

Kluge sostuvo que la escasez de equipo de protección para los trabajadores no se puede solucionar solo a través del mercadeo, sino que necesita de medidas efectivas de los países europeos.

La pandemia afecta a países que ya sufren por otros factores

El coronavirus ya se encuentra en 140 países, algunos de los cuales ya de por sí enfrentaban una situación difícil debido a otros factores.

El portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios recordó que actualmente más de 100 millones de personas dependen de la ayuda de las Naciones Unidas, y que se está trabajando en coordinar la respuesta humanitaria con los esfuerzos contra la pandemia, especialmente en Afganistán, Sudán y Jordania. “Es importante no olvidar las crisis y necesidades existentes”, dijo Jens Laerke durante otra conferencia de prensa realizada este martes.

Laerke aseguró que, si bien las repercusiones económicas de las pandemias parecen ser graves, OCHA espera que los donantes continúen apoyando sus operaciones como siempre lo han hecho.

El portavoz explicó que el COVID 19 ahora se superpone con las crisis preexistentes, y que la comunidad humanitaria está tratando de responder a ambas con todo lo que tiene a su disposición.

Hasta el momento no se han confirmados casos en Siria, pero la OMS y las agencias humanitarias de la ONU están extremadamente preocupadas por los posibles efectos que podría tener en ese país, donde se vive condiciones extremas. La capacidad de preparación para las pandemias se calificó en dos en una escala de 1-5.